Rueda informativa ofrecida por la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, Yalta, 18 de abril de 2019

Situación actual en Siria

 

Durante la semana pasada, la situación en Siria ha permanecido sin cambios significativos. La principal fuente de los enfrentamientos armados sigue siendo la zona de distensión de Idlib. Los terroristas de Hayat Tahrir al Sham, concentrados allí, no pararon de atacar las posiciones del Ejército gubernamental. También volvieron a atacar las instalaciones de infraestructura civil en la localidad de Masiaf causando víctimas entre población civil. A raíz del ataque con morteros por los militantes de Jabhat al Nusra contra el barrio de Al Jalidia y el mercado en la calle Al Nilen la parte occidental de Alepo, murieron 11 civiles y 10 resultaron heridos. En respuesta, las fuerzas gubernamentales asestaron un golpe contra los puntos de fuego de los radicales en las localidades de Anadan, Hretan y Kafr Hamrah. También, nos consta que los terroristas, junto con los militantes de la organización seudo humanitaria Cascos Blancos, a la que ya he mencionado hoy, están preparando nuevas provocaciones para acusar a las autoridades sirias de usar agentes tóxicos. Esta vez se trata de organizar entrenamientos conjuntos para cubrir los acontecimientos en los medios y las clases prácticas de eliminar las consecuencias de empleo de sustancias tóxicas.

A pesar de las dificultades objetivas, el proceso de regreso de los refugiados sirios conserva una estable dinámica positiva. Cada día llegan al país desde el extranjero en torno a mil sirios. De esta manera, desde julio de 2018, regresaron a sus hogares más de 190.000 personas. Lo mismo sucede con respecto a los desplazados internos: desde septiembre regresaron a sus lugares de residencia permanente más de 1.200.000 de sirios. Y eso que no estaban soltando el cuento de que los sirios tenían miedo y no querían volver a su país. La tendencia, en cambio, no sólo es estable, sino va cobrando fuerza. Las autoridades sirias, con el apoyo ruso, emprenden enérgicos esfuerzos para aumentar la eficacia de este proceso. En 413 localidades menos dañadas por las acciones bélicas, están desplegados puntos de acogida y alojamiento de los refugiados para más de 1.500.000 de plazas.

La parte rusa continúa un trabajo coordinado para desalojar el campamento de Rukban. Desde febrero pasado, desde allí se evacuaron más de 3.500 personas al territorio controlado por el Gobierno. Si se mantiene el ritmo actual de la evacuación, en unas dos semanas podrá abandonar el campamento entre un 60 y 70% de sus habitantes. Aunque no me parece correcto llamarles 'habitantes' ya que se trata de las personas que residen allí de forma provisional.

Al mismo tiempo, la situación en el campamento para desplazados de Al Hole, a pesar de los esfuerzos de las organizaciones humanitarias internacionales, continúa empeorando precipitadamente. Capaz de acoger 40.000 personas, el campamento está acogiendo el doble, las Fuerzas Democráticas Sirias, patrocinadas por EEUU, no logran controlar la situación. Además, según la información que vamos recibiendo, se conservan obstáculos para suministrar la urgente ayuda humanitaria al campamento, mientras se obliga a los refugiados, como ya hemos denunciado en varias ocasiones, a pagar por el permiso de abandonarlo una suma impensable para los sirios que se encuentran allí.

En Damasco, después de ocho años de suspensión de actividad, reanudó su trabajo la comisión intergubernamental conjunta sirio-iraquí. Al término de su reunión se firmó el protocolo de cooperación en los ámbitos económico y comercial, bancario y de inversiones. Las partes llegaron a un acuerdo para reducir los aranceles aduaneros y facilitar las exportaciones de los fármacos sirios al mercado iraquí. Además, discutieron los planes de establecer una zona industrial especial en las áreas fronterizas. Además, en la capital del país se celebraron las negociaciones entre los departamentos especializados sirio-libaneses sobre el fomento de la cooperación en el ámbito de agricultura y comercio de productos agrícolas.

Aplaudimos la intensificación de las relaciones económicas de Siria con los vecinos árabes. La reconstrucción de los lazos dañados por el conflicto es un proceso natural y objetivo que marca el fin de la confrontación armada y el inicio de la normalización de la vida en el país.

Están acordadas las fechas de la próxima, duodécima, edición de la Reunión Internacional sobre Siria en el formato de Astaná, que tendrá lugar los próximos días 25 y 26 de abril en Nur-Sultán. Participarán en ella los países garantes (Rusia, Turquía e Irán), los representantes del Gobierno y de la oposición de Siria, la delegación de Jordania, el enviado especial del secretario general de la ONU para Siria, Geir Pedersen, y los expertos del la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y del Comité Internacional de la Cruz Roja. En los márgenes del evento se celebrará la octava reunión del Grupo de Trabajo para la liberación de los detenidos o secuestrados, la entrega de los restos de los fallecidos y la búsqueda de los desaparecidos.